Los
manifestantes se empezaron a congregar cerca de Neptuno hacia las cinco y
media de la tarde.
La policía estaba
preparada y había montado un gran círculo de agentes que rodeaban el Congreso,
dispuestos a evitar que la gente allí reunida pudiesen cumplir su objetivo. Los agentes mantenían un fuerte cordón policial en la
plaza de Neptuno. Hacia las siete de la tarde, fue cuando se desencadenó la
primera carga policial. Los manifestantes empujaron las vallas que mantenían
los agentes y en ese momento comenzaron a dispersar. Desde este instante hubo en
Madrid una situación de caos, donde se enlazaban momentos de tranquilidad con
numerosas cargas policiales, que acababan con detenidos y heridos por ambas
partes. Los agentes antidisturbios emplearon también pelotas de goma para
dispersar la plaza de Neptuno, donde los manifestantes se mostraban reacios a
abandonar su objetivo de Rodear el Congreso.
En
torno a las 23:30, la plaza de Neptuno se encontraba prácticamente despejada.
El centro de la polémica se trasladó a la estación de Atocha. Allí, la policía nacional llegó a bajar a los andenes de metro donde intentaban seguir
dispersando a manifestantes y reteniendo
a periodistas pidiéndoles su identificación. Esta vídeo ha sido gravemente
criticada desde diferentes sectores públicos.
¿Policías
infiltrados?
El 25-S
también ha provocado fuerte debate y polémica en torno a los agentes
antidisturbios y la policía nacional. Una de ellas es la violencia, para algunos excesiva, utilizada
durante las cargas policiales. Otra, es el vídeo que muestra como al parecer
hay policías infiltrados en la manifestación. Al grito de ‘’ ¡Qué soy
compañero, coño! ’’Un supuesto manifestante advierte a los agentes
antidisturbios que no le golpeen, ya que es compañero, mientras otra persona lo
sujeta. El diputado de Compromís-Equo en el Congreso, Joan Baldoví, ha
registrado una petición de comparecencia del ministro del Interior, Jorge Fernández
Díaz, para explicar si, hubo agentes infiltrados para "generar
tensión" y provocar las cargas. Baldoví defiende que las personas con
banderas rojas que inician la agresión a los agentes, eran policías
infiltrados. A su vez, la Confederación Española de Policía (CEP) está
estudiando emprender acciones legales contra los líderes políticos, ya que
afirman que acusando a los agentes infiltrados en la concentración de provocar
los disturbios.
Las
reacciones políticas tras la manifestación no se han hecho esperar. El portavoz
del Partido Popular en el Congreso, Alfonso Alonso, ha defendido la actuación
policial al proteger el Congreso y aboga por el ‘’fracaso de las constantes
vías por alterar el orden democrático’’. El Partido Socialista por su parte,
mediante su número dos, Elena Valenciano, dice que "se puede protestar
siempre que se esté dentro de la ley", aunque recuerda que "el
Congreso es la representación de la soberanía popular". A favor de los
manifestantes se encuentran Izquierda Unida y EQUO, destacando las
declaraciones del coordinador de IU, Gaspar Llamazares que declara que en vez
de ‘’Rodea el Congreso’’ el lema debería ser ‘’Libera el Congreso’’.
A última
hora de la noche, los manifestantes acordaron que la manifestación ‘’no
terminaba ahí’’. Por esa razón, acordaron reunirse el miércoles a las siete de
la tarde en la plaza de Neptuno, para seguir con su intención de Rodear el
Congreso.


No hay comentarios:
Publicar un comentario